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Entre las herramientas que dejaron quienes estuvieron antes que nosotras, los recipientes
como esta palangana eran los que más usábamos. Servían para recoger agua, transportar
cosas... A veces incluso se convertían en peceras.
Sí, aquellos pequeños peces rojos y blancos… Shizuko los trajo de algún lugar y pasaron
un breve tiempo con nosotras en el refugio.
Sus nombres eran "Kayoko" y "Ruriko".
Recuerdo que Shizuko dijo que la de aletas elegantes y rojas "se parecía a Kayo-chan"… Y
al oírlo, Kayoko respondió: "Entonces este otro será Ruriko."
La propia Ruriko odiaba los peces, y protestó muchísimo por aquel nombre. Pero aun así,
era siempre la primera en asomarse a la palangana y cuidarlos.
Aunque creo que también fue Ruriko quien un día los dejó escapar. No sé si tenía algo en
mente… No recuerdo la razón, pero sí recuerdo muy bien la tristeza que sentí, de niña,
al ver el recipiente vacío.
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