|
Mientras todas charlábamos animadamente, Kayoko solía sentarse junto a la ventana, cerrar
los ojos y escuchar la radio. Ella fue quien impulsó la creación del grupo, y antes de
que yo llegara incluso la llamaban “la reina del salón”. En la práctica, era nuestra
líder, aunque nunca ejerció ese papel dando órdenes ni imponiéndose. Casi no hay
recuerdos de ella mandando a nadie… salvo aquel momento.
La radio estaba a punto de quedarse sin pilas, y en medio del molesto ruido estático del
aparato, susurró: “Vámonos de aquí. A un lugar más alto… Donde la niebla aún no haya
llegado.”
A día de hoy sigo preguntándome si deberíamos haberle hecho caso.
|