Pero la vida es realmente extraña.
Después de tantas décadas habiendo sido siempre "Midori", al envejecer, todo empezó a
volverse difuso… y entonces, de una forma tan extraña, "Sumiko" terminó regresando.
"Yo" olvidé tanto los recuerdos de mi hogar como de mí misma, y busqué
desesperadamente
"aquella época" en Ebisugaoka.
Y, por otro lado, ";Midori", quizá temiendo el deterioro de los recuerdos, empezó a
dejar
constancia de aquello que no debía olvidarse en un sitio que ella misma creó.
Es curioso, ¿verdad? Perseguir desesperadamente recuerdos que yo misma había dejado
escritos…
Pero supongo que así está bien.
Me han pasado muchas cosas en la vida, pero de todos los momentos que he vivido hasta
hoy, es ahora cuando más siento que he sido salvada.
En fin. Mi historia termina aquí.
Una historia misteriosa, cruel, y que no quedará en los libros de historia. Pero, si
no
es molestia, me gustaría que al menos tú la recuerdes.
Aquel día de la era Shōwa, en Ebisugaoka. Que hubo unas chicas como nosotras que
reían,
lloraban y vivían pensando unas en otras.
Buenno… ¿nos despedimos? Digámonos "adiós" y luego llamémonos por ese término que nos
une. La verdad es que me encantaba llamarte de esa manera...